Plaza La Puntilla, Conchalí.

Resumen

Desde el año 2007 Fundación Mi Parque busca mejorar las áreas verdes del Chile urbano mediante el desarrollo de un modelo para la construcción de parques y áreas verdes en zonas de escasos recursos, vinculando financiamiento privado, comprometiendo voluntades municipales e integrando a la comunidad en la construcción de su entorno. Nicole Rochette, socia fundadora de Archipiélago, se desempeñó como Arquitecto jefe de proyectos entre los años 2009 y 2010, dirigiendo este y otros proyectos.

Palabras clave

Actores

Fundación Mi Parque, gestión y desarrollo
Nicole Rochette (Archipiélago), jefe de proyecto
Vecinos, participación ciudadana
Municipalidad de Conchalí, gestión y mantención
Motorola, Santander, P&G, mandantes

Cifras

Superficie

3.000 m2

Año de construcción

2010

Construir comunidad.

En los últimos años, Mi Parque se ha propuesto no solo aportar en la construcción de nuevos espacios públicos, sino que también busca convertirse en una voz válida dentro del debate de cómo debemos construir ciudad y barrios de calidad y sustentables, participando indirectamente en la discusión de políticas públicas relacionadas.

La misión de Mi Parque es mejorar la calidad de vida en barrios vulnerables a través de un proceso participativo de diseño, construcción y activación de áreas verdes para el encuentro. Su visión es el sueño de un país donde todas las personas se sientan orgullosas de sus barrios.

Con proyectos a lo largo de todo Chile, Fundación Mi Parque ha confirmado lo potente que puede llegar a ser el trabajo en conjunto entre el sector público, la sociedad y el sector privado. Esta alianza les ha permitido sumar miles de nuevos metros cuadrados de áreas verdes en los sectores donde más se necesitan. 

Una comunidad activa
Partícipe de su entorno

Trabajar de manera participativa con las comunidades en la recuperación de sus espacios públicos, ayuda a fortalecer o recomponer los lazos de confianza y colaboración al interior de los barrios, promoviendo sentimientos de pertenencia y orgullo con respecto del lugar donde se vive y de la comunidad de la cual se es parte.

En una antigua población de Conchalí se encontraba esta plaza de 3.000 m2 en total abandono y desuso. El proyecto de construcción participativa contempló arborización, vegetación, juegos infantiles y mobiliario y tratamientos de suelos. La actividad se llevó a cabo gracias a voluntarios de empresas privadas, vecinos del sector y con el apoyo de la municipalidad de Conchalí. El resultado final es un cambio considerable en el entorno, incitando a un uso más activo de estos espacios.

Ubicación

Más que hacer un parque o construir una plaza, pensamos en las dinámicas que se generan no sólo en el evento mismo sino que se fundan en el espacio común.

Otros proyectos